21/08/15

¿Murieron ya los blogs?

30/04/13

Hmmm

Ok, entonces todo mundo pone sus fotos de bebé en Facebook y según yo, la mía es mejor:






"If there is anything that we wish to change in the child, we should first examine it and see whether it is not something that could better be changed in ourselves." C.G. Jung



...

Entonces la pongo y gente comenta y me dice que qué bonito, al rato no faltarán los idiotas que me preguntan que qué me pasó y así.

Les voy a contar qué fue lo que me pasó.

Ya antes le había escrito a este mocoso de la foto. Es tan anciano, que los colores de las fotos están desvanecidas. Ya me había disculpado con él. Es un link.

Esa disculpa me gusta, pero me molesta. Y es muy claro ahora el por qué de mi molestia.

Mi sentido de la responsabilidad.

Para resumir, todos ustedes son tontos y yo tengo que cuidarlos a todos y si se aprovechan de mí o algo, lo debí de haber visto venir y si no, tengo una pequeña crisis existencial.

Vaya, es a grandes rasgos. Se escucha fuerte, pero no es una enfermedad tan rara, lo que pasa es que la tengo identificada y la puedo resumir en una oración. Y ese sentimiento es especialmente fuerte con el niño de la foto, aún con el cariño que le tengo. Su imaginación y todas esas fantasías locas que se le ocurren tienen la culpa.

Sin embargo, no es momento de disculpas. Ahora voy a educar a ese chamaco.

Si si, claro, es casi un bebé y todo inocente y todo le afecta y así, pero él se quedó en esa fase.

Yo he tenido que aguantar varias cosas para mirar atrás treinta y tantos años y aún acordarme de él.

Vamos a ponerlo en su lugar enumerando las cosas de las que me echa la culpa con esa mirada de confusión que sí, tengo que admitir, es algo tierna.

1) Problemas de infancia y padres. Mocoso idiota, por más que quieras buscarle y echar culpas al pasado y a ciertas situaciones que hubo, hay una verdad absoluta. Nunca, jamás, ni un solo día de tu vida ha pasado en el cual no te hayas sentido amado. En 35 años, nunca te has sentido solo justificadamente. Claro que hubieron etapas de adolescencia y así, pero aún ahí, sabías que no estabas solo y era parte de la molestia. Tu familia siempre ha estado y sigue estando ahí. Cuatro incodicionales. Ahora, después de tantos años, yo si valoro todo eso porque veo en el mundo y en resto de las personas que no es algo tan común como debiera. Quita esa cara de mártir, baboso.

2) Problemas con amigos y novias. Igual, taradito. Te quejas porque no tienes lo que te imaginas que sería lo ideal. ¿Sabes lo que es crecer con tu maldita imaginación a cuestas? Porque no solo es que te imaginas a ti en lugares diferentes y así, sino que te imaginas a la gente perfecta para estar en esos lugares. Y, no teniendo eso, te has vuelto casi experto en manipular a la gente para que se convierta en algo parecido a lo que tienes en la cabeza. Algún día entenderás que eso no se puede, cabeza hueca. Todavía no llego ahí, pero casi. Lo de las novias no lo entiendes, aún, pero es parecido. Tu "tipo" sería el tipo de Jung y de varios sicólogos e hipnotistas. No tienes idea de lo que estoy diciendo, enano, pero lo que tienes que entender es que te conformas y yo soy el que he tenido que estar ahí y darme cuenta que tengo que seguir aunque ya no tenga ganas. Gracias a tu imaginación ampliada. Tonto. Si si, ha sido divertido y así, pero dame chance aunque sea una vez de no salir como un completo idiota.

3) Problemas estudiantiles y profesionales. Hmmm... Ahhh... Ok, concedo. Aquí si no me has fallado. Esa imaginación me ha dejado convencer, marear y lograr que gente me deje hacer cosas para las que no estoy calificado. Tus pequeñas obsesiones me han hecho bueno para varias cosas. Me molestaba antes, pero ahora me reconforta que cuando toco guitarra estás ahí junto viéndome con esa expresión. Todavía no podemos tocar lo que queremos, pero si cuando queremos. Igual con todo lo demás. Me preocupaba que no te preocuparas por nuestro futuro antes, pero ahora veo que alomejor sabes algo que yo no. O te lo estás imaginando. Te salvas en este rubro, pequeño teto, pero es el menos importante también, mini pendejo.

En fin. He cargado contigo por estos años, con esa cara, casi reclamándome. Espero que esto te haya puesto en tu lugar aunque sea un poco.

No tengo mucho qué reclamarte, al fin. No me molesta que creas que el mundo es como tu parque de diversiones y que me utilices para divertirte. Al final, creo que no eres tan mala persona, solo un poco confundido y lento, pero vaya que tienes una manera rara de demostrarlo.

Y quita ya esa cara, por favor. No engañas a nadie. Bueno, un poco.



29/01/13