18/11/07

Ídolos Caídos

No tanto caídos, más bien humanizados.
Hace rato vi una película sobre la vida de Ian Curtis, cantante de Joy Division. Este grupo fue mi preferido desde los 15 años aproximadamente, tal vez lo siga siendo hoy. Aprendí a tocar el bajo para tocar sus canciones, y mi primer grupo de punk tocaba (ó trataba) de tocar sus canciones. Tocaba el bajo, pero lo que más me gustaba del grupo era la actitud del vocalista. Era un nihilista, casado, con un hijo, un triángulo amoroso con una amante belga, y sufría de ataques epilépticos. Esta combinación nunca puede ser buena, y acabó en que el cantante se suicidó a los 23 años.
Cuando yo era adolescente, esta historia se me hacía prototípica para un rockstar. Generalmente no me fijo mucho en las letras de las canciones, pero las de Ian Curtis se me hacen increíbles. Al investigar un poco su vida, lo que era más emocionante antes por la falta del internet y de google, se me hacían totalmente identificables con lo que pasaba en su vida.
Manchester se me hacía el lugar perfecto para mí. Definitivamente si volviera a nacer, me gustaría hacerlo en Manchester. Ser parte de la escena Madchester. Entender por qué salieron de ahi bandas como Joy Division, Happy Mondays, ó los Buzzcocks.
En fin, mencionaba que vi la película sobre su vida, se llama "Control", y es buenísima. Para mí por lo menos. Ya tenía rato que no me interesaba mucho por la vida de Ian Curtis, aunque Joy Division siempre es parte de mi colección de música, no importa en donde yo esté. Pero esta película me recordó muchísimo mi adolescencia, el nihilismo que adopté y que todavía queda un poco en mí, pero ya viéndola más con perspectiva del adulto (medio desubicadón) que soy ahora. Y es rarísimo el resultado.
En lugar de mitificarlo, el director Anton Corbijn simplemente lo pone como lo que era. Un joven artista talentoso, que tenía muchas broncas, y un día éstas simplemente le ganaron.
Menciono lo de ídolos caídos en el título de este post. No es precisamente eso, es más una sensación de que era un chavo que sintió que se le vino el mundo encima. Hasta dan ganas de hablar con él, y darle ánimos y algunos consejos.
Esto me hizo sentir muy viejo.
Genial la película en mostrarlo lo más cercano a lo que fue realmente, ya que su figura se exageró demasiado. Al final, es una buena película sobre un cuate que quería ser músico, conocer Nueva York, y que se suicida por circunstancias en su vida.
Aunque sí me hizo sentirme viejo, ó más bien, de mi edad. Necesito recordatorios como éstos más seguido....

Esta foto de la película me gusta mucho. No es un mensaje de odio, simplemente es el demostrar que se puede llevar eso en la espalda, y que el portador le quita todo el significado a una palabra.

3 comentarios:

Emilio dijo...

Excelente entrada. Le voy a echar un ojo a la película y a Joy Division, que casi no conozco. Me hizo pensar en unas líneas de lautréamont que cité en mi blog hace unas semanas: "...una figura más que humana, triste como el universo y hermosa como el suicidio."

Xavier dijo...

Ojalá que las puedas checar. Joy Division alomejor no es tan conocido, pero seguro que vas a reconocer muchas de sus canciones ó sus influencias. Interpol son los que más les "copian", ó alomejor les hacen tributo, como dirían algunos.
Tendré que conseguir a Lautrémont. Extrañamente, el surrealismo se lleva muy bien con Joy Division.
Un buen experimento sería una cafebrería, con libros cómo los de Lautrémont, ó André Breton. La música de fondo tipo Joy Division ó cualquier rock teutónico del estilo, y una pantalla con loops de películas de Man Ray ó Hans Richter. Un pequeño escenario para poesía dadaísta y decorado con pósters y collages como del Cabaret Voltaire.
Extrañamente, Cabaret Voltaire, la banda, tocó con Joy Division varias veces. Hace un par de años conocí al cantante Genesis P. Orridge en una fiesta, cuando vivía en Nueva York. Ya me habían dicho que iba a ir, y yo me esperaba a un psicópata (el inventó eso de mutilarse en el escenario, creo) ó algo muy intenso.
Bueno, debería hacer un post de ese encuentro, precisamente por lo surreal de la fiesta, pero lo que me presentaron como Genesis fue a una mujer chaparrita francamente espeluznante. Aunque muy tranquila y buena onda. Aparentemente el cantante decidió cambiarse de sexo, y digamos que el resultado dejó mucho que desear.
Saludos!

Ed dijo...

Qué bien que ya pudiste ver la pelicula! Me gusta la idea de que el Ian Curtis de Control es uno humanizado y no mitificado, real y menos idealizado.