Nunca he tenido una experiencia sobrenatural. Muy a mi pesar. Creo que una experiencia así ayuda mucho a personas como yo.
Una epifanía. Como los profetas.
Sin embargo, si me han pasado cosas extrañas. Todas tienen una explicación científicamente razonable, pero aún así, al momento dan bastante miedo. Y hay algo raro que no me puedo sacudir.
Cuando mi insomnio recurrente está a todo, sufro bastante de lo que comúnmente llaman "subida de muerto." Esto pasa cuando logro dormir un poco.
Necesita un mejor nombre este fenómeno.
Nunca llegué a acostumbrarme. Sobre todo porque es lo mismo siempre. Generalmente duermo de lado, pero cuando "se me sube el muerto", estoy boca abajo. No me muevo mucho al dormir, tal vez tenga algo que ver la posición.
Y siempre pasaba exactamente lo mismo durante el terrorífico episodio.
Despierto, boca abajo, sólo puedo ver con un ojo, pues el otro está encima de la cama, y no me puedo mover.
Igual hago lo mismo cada vez. Me repito que tranquilo, ya sabes qué es, no pasa nada. Lo investigaste. Por la falta de descanso, terminaciones nerviosas de tu cuerpo no son activadas por el cerebro. Como las extremidades.
Trato de tranquilizarme así. Después llega lo que me provoca un poco de terror.
La respiración.
Claramente escucho a alguien respirando encima de mí. Cada vez que pasaba, contaba mi respiración y la otra se traslapaba y era mucho más profunda.
Salir de esa experiencia casi siempre debería ser de manera gradual, poco a poco regresa la fuerza a las extremidades y se mueven.
Yo no podía. La respiración seguía ahí. Tenía que esperar a que regresara toda mi fuerza y ya después tratar de voltear rápido.
Nunca hubo nada.
Todo esto se lo puedo comentar a un siquiatra y me diría que es un fenómeno normal, causado por el insomnio o el agotamiento o alguna forma de depresión. Todo sería congruente, creo.
Una vez pasó algo, sin embargo, que si me dejó un poco más ansioso de lo normal.
En alguna madrugada, en la antigua casa de mis padres, despierto y abro un ojo. Muerto arriba, no puedo moverme. Ni modo. Comienza el proceso. La respiración llega en el momento esperado.
Mi ojo estaba fijo a la pared de enfrente, frente a ella había una televisión.
Yo prefería ese lado para estas experiencias, pues si yo estaba con la cabeza viendo al lado opuesto, la pared era mucho más cercana y no había nada más que parte de la cama y la pared para ver. Hacia el otro lado por lo menos tenía un poco más de paisaje. Alomejor hacía que todo se sintiera un poco más real. No sé.
De repente, veo que en la pantalla de la tele hay una luz roja y un pequeño murmullo.
El terror era normal. Ver eso convirtió el terror en pánico. Mi corazón no la pasaba bien.
La luz roja empezó a crecer y a hacerse mucho más visible. Empecé a ver una figura aparecer por encima del aparato. Cambiaba de forma y parecía crecer.
Mi parálisis cedía poco a poco. Esta vez si me tenía que levantar. Movía una muñeca. La pantorrilla.
Todo regresaba a la normalidad en mi cuerpo, la respiración extraña lentamente moría y la luz roja se convirtió en naranja. Era fuego, y la luz de las llamas iluminaba la columna de humo que se formaba por encima del televisor.
La fuerza regresó a mis piernas. Me paré y fui al baño, tomé una vieja pecera, la llené de agua y la vacié sobre la parte de atrás del televisor. Por el terror no se me ocurrió lo irresponsable que es el aventar agua sobre un aparato conectado a corriente. Se apagó sin problemas, afortunadamente.
Silencio.
Me senté en la cama un rato. Ni cómo pensar en todo esto. Después abrí las ventanas y me volví a acostar. Pronto amaneció.
Las siguientes veces que ocurría la parálisis, el miedo era menor y no había respiración. Tal vez movimiento alrededor, pero ya no había nadie encima de mi. O las figuraciones de eso, pues.
Hace algunos años probé la ketamina. Tuve una experiencia tan extraña, que aún no puedo escribir sobre ello, ya que no entiendo cómo lo pudiera describir en un texto.
¿Cómo describes lo que sientes cuando alguien que quieres te acaricia? O cuando alguien que quieres igual te da una cachetada con rencor? Todo esto junto y amplificado no podría ni comenzar a describir lo que sentí. Tal vez sólo sea mi incompetencia en cuestión de letras.
Tal vez no pueda describir muchas cosas de esa experiencia, pero si puedo decir que comprendí mucho. No sé cómo, pero entendí muchas cosas sobre mí. Entendí también que las cosas malas pasan y ya. Se escucha tonto, pero eso me molestaba mucho antes y, aún ahora, sigo necio en querer comprender todo. Ahora me satisface un poco más el no saber, pero sigue siendo difícil.
Nunca más volveré a usar la ketamina. La única razón de ello es porque ya no la necesito.
No tuve ninguna experiencia igual de paralísis después de usar la ketamina. Esto lo analicé hasta hace poco.
Todo se siente diferente también. Más tranquilo. Demasiado, a veces me siento muy solo, lo que no pasaba antes.
Mi madre cuenta siempre que yo decía que cada vez que volteaba a un rincón o a una puerta veía una sombra o las piernas de "algo" (yo decía que era un duende) que se escondía rápidamente. No me daba miedo. Era más como un juego, y en esas ocasiones yo ganaba, pues lo descubría.
Seguro no tiene nada que ver, pero a veces pienso que sería bueno que pasara algo raro ahora. De ese estilo.
Es más, imagino un día despertar y que enfrente de mí esté una persona o algo y que esté moviendo la cabeza a manera de desaprobación.
Me pregunta, "¿Qué te pasó?"
A veces me dan ganas de contestarle:
"Te fuiste y se me quitó el miedo."
La verdad es que cada vez más creo que lo que más me gustaría, en esa situación, es sentirme paralizado del terror como antes.
Tal vez eso sea como llevamos nuestra relación y esos sean los "viejos tiempos" para nosotros.
Mejor que la soledad absoluta a esas horas.
07/08/11
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Xavier
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16/04/11
Cuando yo era más joven, mucho, vi en una película una escena increíble. Para mi, pues.
En la película, que trata de una familia enorme y es una comedia típica de Hollywood, un niño toma un cesto de basura, se lo pone en la cabeza como si fuera casco y arranca contra la pared más cercana. Después, el niño, algo mareado, se maravilla de lo que acaba de hacer. Lo observa una niña tipo genio y el padre de ésta, con un gesto de desaprobación.
Así quiero un hijo. Alguien que vea un bote de basura y sepa exactamente qué hacer con él.
La gente no entiende al nómada. Hay mucho romanticismo en ello. En levantar tus cosas y moverte. Irte y regresar después de años, más viejo y tal vez con aventuras.
¿Qué viste?
No estás viendo, estás buscando algo que te encuentre a ti.
Antes pensaba que lo que se busca es a alguien igual a uno, pero no. Sería insoportable.
Un trago con alguien así sería deprimente. Si es más joven, verlo con cara de pena por lo que le falta y, si es más grande, ver que nada mejora.
Mejor atravesarse en la calle.
Cómo estás?
Igual.
Bien, sigue así.
Antier me senté en una banca en Coyoacán. Cerca de la iglesia, junto a lo que yo llamaba "La Pirámide", una cosa ahí puesta. Antes te podías subir y jugar ahí. Ya no. No sé por qué no.
Me senté cerca de una banca en la que hace aproximadamente 22 años tuve un pequeño accidente.
Creo que ya he hablado de esto acá. Yo estaba enamorado de una pequeña hippie que vendía incienso. Un día estaba en mi bicicleta y la veía y no vi que se me venía el parque y choqué y di una maroma casi perfecta antes de caer de espalda sobre las jardineras. Se acerca ella y me pregunta si estoy bien.
Fue lo mejor que me pasó en muchos años.
Muchos años hace que yo salí en búsqueda de algo, pero es algo que no sabes ni qué es. Creí ser ermitaño o bohemio, pero no me caen bien.
Después pensé que la fiesta era lo que me correspondía entonces. No estaba tan equivocado, pero no me la paso bien en esos ambientes como tal. Más bien me divierte ver cómo se divierte la gente. El observador. Tengo que tener cuidado porque tengo cara de loco. No observes mucho, de reojo. Después tómales fotos. No, mejor no.
El hacer amigos es un arte. Todos requerimos un nivel camaleónico y algo de empatía para tenerlos. Hay veces que se puede sondear a la gente de más, lo cual hace que tus intenciones ya no sean, vaya, amigables, sino que todo se convierta en un experimento.
Y un día, se te acaban las ganas de experimentar, y sólo te quedas con la confianza y una pequeña sonrisa que irrita a mucha gente, pero hace que mucha gente quiera saber por qué la tienes.
Y no es importante.
Les decía de la banca. Estoy sentado y se acerca un señor cojo, supongo que indigente. Se sienta junto a mí y me pregunta si ya estamos a mitad de mes.
Si, mañana es 15.
Viernes 15?, responde.
Si.
Y Sábado 16?
Si.
Domingo 17?
Si.
El lunes qué es?
18.
Después recita los días del mes con sus respectivos días de la semana.
Nadie trabaja en semana santa?
Pues algunos si.
Cuándo empieza?
Le digo y comienza todo de nuevo.
Se está burlando de mí, claramente, y sabe que no me molesta.
Se aburre y se va.
Recuerdo bien cuando estaba en prepa, yo estaba en el grupo de jazz de la escuela. Tocaba el bajo.
No era muy bueno, pero me gustaba estar en esa clase y me gustaba tocar en vivo, aunque fueran canciones ñoñas. Ya después escuchaba la música que me gustaba en mi casa.
Me gustaba lo que yo tocaba, las líneas de bajo. Walking bass lines. Hasta el nombre es genial.
Seguro las reconocen si escuchan jazz. Son las típicas que van arriba y abajo. Parece que terminan, pero no. Siguen y, después de un rato, es difícil reconocer si siguen subiendo o van bajando. O qué es arriba y qué es abajo. Como algo de Escher. Algo que se ve como que debería de terminar, pero no lo hace. Como un nautilus.
Nah, ese si tiene fin.
Esa sensación. Piensas que es algo visual.
Después ves que no, que lo hueles, que lo saboreas. Algo que tiene un comienzo, pero no termina.
Después consigues estar en un lugar y en una situación en la que estás en eso que admiras tanto. Y te das cuenta de que esa sensación no se quitará mientras tengas conciencia. Y luego te das cuenta de que tu conciencia es una parte muy pequeña de lo que tú eres. Y luego te das cuenta de que sobre lo que estás parado realmente no es el piso. Y luego te das cuenta de que no eres un organismo, eres un conjunto, una colonia, trabajando para algo.
Algo.
Y ninguna parte de ese organismo sabe qué es. O tal vez si, pero si entiende eso, no se tomará el tiempo de hablar contigo. Tal y como no nos tomamos el tiempo de preguntarle a una mosca que qué tal va su día o a un perro que cómo lo trata la vida. Y nuestra conciencia, o lo que se le puede llamar eso, es lo único, dentro de todo ese organismo y esa simbiosis que no existe.
Entonces piensas que debe ser sobrenatural y que todos tienen razón y en realidad tienes ese agujero del tamaño de Dios en tu conciencia según Durant, creo, y que el darte cuenta es el primer paso para rellenarlo, pero sabes que lo que estás experimentando no es real tampoco. Y se pasa todo y te das cuenta de que eso tampoco era la realidad y lo que está pasando ahora no es importante porque recordaste que tienes que estar en algún lugar a las 6 de la tarde. En un banco o algo.
Y te aburres, y te vas.
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16/12/10
El Bajo
He hablado mucho acerca de mi guitarra, pero la verdad es que tengo una forma extraña de tocarla. Me han dicho que es porque pienso como bajista.
La verdad es que el bajo eléctrico fue el primer instrumento que me agradó. Mis padres no creían que a mí me gustaría nada relacionado con instrumentos, ya que mi paso por las típicas clases de piano fue bastante malo. No me agradaba el maestro y tampoco me agradaba tocar el "Himno a la Alegría" o cosas así.
En fin. Al crecer un poco, alguien me pasó un cassette de Black Flag y ya sabía que quería ser punk.
Hardcorero, no punk nada más.
Entonces me junté con unos amigos para crear un "conjunto". Jeje, así les dice mi mamá.
Bueno, total que al ponernos de acuerdo de qué tocar, quedamos en que yo tocaría el bajo. Fue una decisión más bien lógica, porque había un guitarrista (bastante limitado), un baterista (más limitado aún) y yo no tenía ni idea de cómo tocar nada.
Después de muchas horas de convencimiento, logré convencer a mi padre de que me ayudara a conseguir un bajo. Se los presento:
Obviamente no es lo que se consideraría un buen bajo. La verdad es que no sé ni qué marca es. Le borré la marca del cabezal casi de inmediato y lo reemplacé con algunos símbolos extraños que no sé ya qué quieran decir:
Más bien creo que tenía algunas de esos tatuajes falsos por ahí y se los pegué. Todo el bajo estaba lleno de estampas muy anarquistas como de Black Flag, Agnostic Front, y así, pero un día se las quité y ya.
Creo que es un Fender Squier, pero alomejor soy muy optimista.
Atestiguando la calidad de vejestorio que soy, todo esto ocurrió por ahí del año de 1990. Hace ya 20 años. Mierda.
El grupo no prosperó ya que éramos malísimos. Yo decidí después de un tiempo cambiarme a la guitarra, y lo descuidé un rato.
Mi descuido fue bastante irresponsable, pues yo tocaba el bajo en la orquesta de la escuela, Pero no había que practicar tanto, entonces era como un 10 fácil y ya.
Pensándolo bien, creo que si estuve en un par de grupos tocando el bajo. Tocamos an algunos antros, como un billar que estaba enfrente de un Freedays en Satélite. Creo. La memoria me falla.
Como único testamento de su época huesera, mi bajo conserva hasta hoy un punto quemado. Ahí apagaba los cigarros. Como todo un rockstar, por favor. En mi perdedorez, trataba de fumar y tocar al mismo tiempo. Prontamente me atragantaba y escupía el cigarro por reflejo. Como un rockstar, eso si.
Se puede ver el punto junto a las pastillas. Bueno, no se ve muy bien, porque siempre lo apagaba en el mismo lugar y hasta eso me preocupaba de no tenerlo todo quemado.
Total que así pasé mi etapa musical formativa. Según yo era guitarrista, pero la verdad es que tocaba más el bajo que nada. Es más, tocaba guitarra como bajo. Hasta el día de hoy lo reconozco. Saliendo de prepa y enrolándome en una escuela de música, escogí el bajo para seguir estudiando, ya que era lo que mejor tocaba, mucho a mi pesar.
Después de varios años de concentrarme más en la guitarra, creo que ya no soy bajista.
El bajo ahí está. Recientemente lo arreglé, le cambié pastillas y le ajusté la entonación. Toca perfecto.
Yo ya no tanto.
Hace poco un amigo me propuso tocar junto a él.
"Ya tengo dos guitarros, pero creo que te la pelan, entonces pasamos a uno al bajo, no?"
"Nah, la neta los guitarros convertidos tocan muy mal el bajo, mejor yo lo toco."
Algún día nos juntaremos a tocar bien. Estuve a punto de comprar otro bajo, pero la verdad es que mi viejo bajo ahí está. Todo lo de metal está oxidado, pero lo estético en cuestión de música no importa. Lo importante es la sensación de comodidad y de buenos recuerdos que siento al tocarlo.
Y algo más. Recuerdo abusar de él tocando canciones agresivas. Recuerdo el sudor que le cayó encima. Todavía debe estar ahí. Recuerdo tantas veces que se me cayó, sólo tenía que levantarlo y ya, ni se desafinaba.
Ahora lo toco con más cuidado.
Eso me deprime un poco.
El grupo Double Dagger está compuesto solamente por una batería, un cantante y un bajo.
Tal vez un grupo así estaría bien.
Mi predilección por la guitarra al mismo tiempo que se me facilitaba más el bajo es una historia común para todos. Tocarlo de nuevo es como regresar a casa. A cierta edad, ya no hay tantas cosas que lo pueden regresar a uno a tiempos anteriores. Afortunadamente está ahí mi bajo.
En fin, vivre sans temps mort.
When the fire's burned out and all your left with is smoke smoke, smoke
are you gonna bury the past and move on or just stand there and choke?
When the fire's burned out and all your left with is a mouthful of smoke
are you gonna bury the past and move on or just stand there and choke?
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04/11/10
Fantasmas
En mi departamento ocurren cosas extrañas.
No es la primera vez. Llevo como 2 ó 3 lugares hogares en los que hay sonidos extraños.
Hay una explicación totalmente lógica. Trata con el infrasonido.
Verán, hay frecuencias demasiado bajas para que las escuchemos, sin embargo esto no quiere decir que no las experimentemos de alguna manera. Entre los ingenieros en audio es un pequeño chiste la llamada "frecuencia café", dicha así porque provoca ganas de ir a un sanitario y desecrarlo.
Así es, los ingenieros en audio no necesitamos fibra en nuestra dieta. Jo.
Ok, pero regresemos al punto. Para entender un poco más la relación del infrasonido y la ultratumba, tenemos que entender bien las frecuencias simpáticas. Una frecuencia simpática es simplemente la o las frecuencias que provocan que vibre un objeto. Cualquiera. Piensen en objetos como cualquier cúmulo de átomos. Como cuando los cantantes hacen vibrar copas de vino. Creo que no las pueden romper, pero es nada más por falta de amplitud o volumen.
Entonces, en la frecuencia café, alrededor de los 19 Hz, el intestino empieza a vibrar. Cuando ustedes chamacos van a un antro y sienten la música en el pecho es por lo mismo, encontraron la frecuencia simpática de su esternon, la cual no es infrasónica y por eso la reconocemos fácilmente con el ritmo del bombo o un bajo muy bajo, como dicen en mi pueblo.
Siguiendo esta misma lógica, su córnea también tiene una frecuencia simpática. Vibra, las señales al cerebro se vuelven locas y ven cosas raras. Y ya.
Las frecuencias infrasónicas son captadas por el cuerpo de distintas formas. A través de la vibración, como ya vimos (si han visto a los sordos bailar es porque sienten el ritmo en la nariz y en el esternón), y por supuesto, a través del oído. Estas frecuencias puede que tengan también un significado más profundo que sólo el hacernos ver cosas. El rugir de algo grande e imponente o un terremoto nos causa gran estrés. Las frecuencias de los rugidos de los leones son bajísimas y nos causan bastante miedo. Es lógico, son grandes y nosotros no somos tanto y somos algo más torpes y si nos pescan nos comen. Entonces estas frecuencias nos dan miedo. Algunos directores de cine han tratado de aprovechar estas frecuencias, pero se han dado cuenta de que no es lo mismo el "terror" de una película de miedo que sentir terror real como proceso biológico. Piensen en la diferencia de que están enconchados viendo una película a que alguien les esté apuntando con una pistola.
Si entramos a una casa con un refrigerador muy viejo, o simplemente con una fundación muy floja, sus vibraciones harán que se mueva el piso, creando estas frecuencias y también casas embrujadas.
No ayuda que tengo un busto en mármol blanco de una señora con un velo en una esquina. Me dicen que es medio tétrico. Es un recuerdo de mi antigua casa y me hace sentir bien, extrañamente.
Hace poco jugué un juego de apuesta en una expo por ahí en Reforma.
Una transa obviamente, pero sientes la adrenalina. No perdí mucho, pero si algo. Sólo así se siente. Tuve suficiente por unos años.
Somos muy suertudos, de hecho. Jugar a la lotería y todo eso es querer atascarse, según yo.
Me gusta mucho Carl Sagan y me gusta mucho cómo se expresaba de la vida.
El universo se expandió, creo nubes de gas que se convirtieron en celúlas por varios billones de años, todo esto para que nacieras tú y para que tuvieras conciencia.
Es muy bonito ver todo así. Ya ganamos. Carl Sagan me caía re bien. Fumaba mucha mota, por cierto.
En fin, estoy de muy buen humor. Acabo de tocar y grabar por más de 3 horas y los callos de mis dedos están furiosos. Pensar en la humanidad en este estado de euforia es distinto a lo normal.
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13/10/10
10/10/10
Mi cumpleaños en este año cayó en una tercia extraña de puro diez.
El diez jamás ha sido un número muy importante en mi vida. Antes pensaba que era de la suerte, pero después de varias apuestas desafortunadas y demás percances, me di cuenta de que no.
No tengo número de la suerte. Espero que ustedes sí.
Este año no quise estar en el D.F. en mi cumpleaños. Me sigue no gustando el D.F., aunque ya menos. La verdad es que quería pasarlo en un lugar bonito y más cercano a la naturaleza. Por eso escogí la Peña de Bernal.
Es bonita, no?
Bueno, entonces para deprimirme más en mi cumple quise subir para comprobar mi mala condición y si, un poco de sobrepeso.
En efecto, casi muero de un paro cardiaco. No ayudó mi mochila con 20 kilos de equipo para tomar fotos. Culpo al D.F.
Sin embargo, estando arriba, todo vale la pena:
Ojalá hubiera sido un día más claro.
El pueblo es pintoresco y de gente amable. Se come muy bien si les gustan las gorditas y los dulces. Por supuesto que está muy cerca de varios lugares de interés, como viñedos y demás.
En fin, se los recomiendo. Me la pasé muy bien ahí en mi cumpleaños.
Regresando vi todo mi correo y felicitaciones y destacó la de una prima. Ella es un poco más grande que yo. Escribe que todavía me recuerda como ese niño de hace bastantes años que le gustaba jugar y que hacía preguntas raras. Algunas cosas no cambian.
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29/09/10
Muslimgauze sacó como 200 discos. No los tengo todos, pero es el artista del que más discos tengo. Como 80. Todo es bueno, especialmente una canción que se llama "Cairo Mercedes", pero no está en Youtube. Les recomiendo investigar más de él, fue una persona interesante.
Recientemente hablaba con mi madre. Ella lloraba. Me decía que extraña el D.F.
Su casa. Pensaba morir en esa casa, dice.
De repente paso por enfrente de su vieja casa. Nuestra casa. Ahí crecí. Todavía no le cambian mucho. A veces me dan ganas de tocar la puerta. No conocí a los que se mudaron ahí. No me interesa mucho.
Una casa no es nada sin las personas que hay ahí dentro. Las personas que están ahí dentro no son muy importantes para mí. Ergo.
Pero no es tan fácil tampoco. Si tengo muchas memorias que tienen que ver con esa casa. Si se extrañan muchas cosas.
Por ejemplo, la canasta de basquet. No he encontrado mejor lugar para sacar frustraciones o matar el aburrimiento. Debo encontrar otra.
Salir de mi cuarto, voltear para arriba y ver esto:
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11:41 a.m.
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08/04/10
Y entonces...
... ya por fin descansé ayer.
Entre comillas, pues. Mi casa fue invadida ayer por una amiga y su pequeño hijo me hizo correr y jugar y tontear todo el día. O sea, como siempre.
Ojalá.
Total que el niño hace alguna tontería y luego te voltea a ver abriendo los ojos a todo lo que dan y te dices "Carajo, qué buena vida! Sigue haciendo tonterías, tu que puedes."
Y tiene rato que no hago esto, porque la última vez era una situación diferente. El interés con la madre era más allá de la amistad (las madres solteras son como el nivel más alto en el peldaño de retos a una relación) y su hija era increíble. Y yo decía que de ahí era, pero al final vi que me llevaba mejor con la hija que con la madre y kaput.
Sin embargo, algo te queda. Es el contacto con los niños y que les caíste bien.
Por ejemplo, sonará ñoño, pero hace poco me preguntaron que qué tal mi año, o sea el pasado. Yo respondí que bien. Después me preguntaron que qué fue lo mejor del año. La respuesta fue fácil en mi cabeza.
En el verano pasado le estaba dando clases de fotografía a unos niños que estudian actuación también y, como siempre, tenía mi favorita. Ni modo.
La niña es un genio y molesta y todo y se ve que va a ser una cabrona genial.
Total, un día acaba la clase y yo estoy sentado enfrente de una banca dándole la espalda y ella se trepa a la banca, me salta en la espalda por el cuello y cuando me volteo me planta un beso en el cachete.
Mi reacción fue normal y tranquila, pero bueno, lo que se piensa después es lo genial de todo eso y de tener a alguien que haga eso siempre y que luego les enseñes a hacer malabares y a cortar las cartas con una sola mano y demás habilidades geniales que tengo.
En fin, ojalá pueda dar esas clases este verano también.
Yya es otro día y me despierto solo y todo regresa a la normalidad y a veces la normalidad no es tan buena y no tengo preocupaciones pero porque las únicas oportunidades que tengo para estresarme son frívolas y no creo que valgan la pena.
Tiempo tengo, paciencia me sobra.
Medito.
Algún día, cuando sea viejo, abriré un ojo, me levantaré de entre mi casa de cartón en el callejón que llamo casa y veré pasar a alguien de traje y apariencia serena y le diré que alguna vez algo así me pasó con una niña y le gritaré que ni siquiera era mi hija. Él me dirá algo como "hmmm, no tengo cambio ahorita..." y pasará de largo y yo regresaré a mi casa de cartón a hacer malabares y a hablar con mis múltiples personalidades.
No es cierto. Demonios, dió miedo escribir eso.
Creo que no es tan grave la cosa. Sólo tengo que tener en mente algunas palabras siempre. En este caso, Dead Can Dance lo dice mejor:
...and there's nothing more dangerous
Than a man with nothing to lose
Nothing to live for
And nothing to prove...
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Xavier
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11:41 a.m.
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Etiquetas: Namaste
03/02/10
Sobre los 30...
Ayer estaba recordando los inicios de mis 20s.
Es extraño, creo que todo era mejor en apariencia, pero con grandes fallas.
Comenzando con frivolidades, creo que era cuando "mejor" estaba. Era muy delgado y por el estilo de mi cuerpo logré ser medida 30/34 en trajes. O 32. No recuerdo bien, pero es la talla que utilizan para poner en los maniquíes, me lo decían siempre. Tenía un aspecto desgarbado, pero me vestía mucho mejor qué ahora, hablando convencionalmente. Siempre usaba camisa (nunca fajada, ñoños), siempre mangas un poco subidas, pantalones de mi talla siempre, cara de mamón siempre presente. Ciertamente fue cuando tuve más éxito con mujeres de gustos más superficiales. Fue también la época en la que descubrí a las mujeres mayores y también, a veces, casadas. No era un modelo ni nada parecido, pero tenía una buena combinación para la edad.
Sin embargo, todo esto era una falacia. Mi delgadez se debía a la manera en que abusaba de mi cuerpo. Para esa edad, yo ya estaba bien entrado en varios vicios, ya había vivido "solo" en Nueva York, aprendido más sobre estos vicios y regresado para entrar a una de las universidades más ñoñas de México. Procedí a ser muy mala influencia para mucha gente, aunque por fortuna fue corta mi estadía. Yo pensaba que fumar dos cajetillas de cigarros diarias, algunas líneas para cuando falta la energía y el vodka era algo muy "cool". Ahora me da escalofríos pensar en eso. Afortunadamente creo que heredé el hígado de alcoholico de mi padre, pero ahora por escribir esto moriré de una cirrosis horrible, como mi abuelo del lado de mi madre. Desafortunadamente también conocí a muy buenas personas en esa estapa que tienen esa imagen de mí. No ha sido bien complementada nunca por mis tatuajes y piercings y mi actitud valemadrista. Imaginen que me mudé a una ciudad en la que no conocía a nadie para cambiar esto. Afortunadamente, tuve mucho apoyo y sentía a mi familia muy cercana, aún cuando estaba viviendo en un departamento sin amueblar, encerrado y abusando del alcohol para sustituir otros vicios. Después de un rato, me di cuenta de la clase de persona que era y no me gustó nada. Venga primera depresión existencial, y la única vez que pensé que mi vida realmente no valía la pena.
Mi seguridad y autoestima eran bajísimas y ya no quería truquitos para levantarme el ego rápidamente, pues me sentía peor después de pasados los efectos de las drogas. Un gran problema para mi autoestima era mi ignorancia. Yo apenas acabé la preparatoria, rompí el récord de faltas de ésta y me dediqué a hacer otras cosas en lugar de aprender. No entendí bien cómo pasé el exámen de admisión del ITAM, me pareció muy fácil, hasta que vi que era una trampa para exprimir la colegiatura de retrasados mentales como yo por un par de semestres y luego dejar que se dieran de baja solitos.
Sin embargo, cuando me mudé a Aguascalientes y me quité muchos malos hábitos (excepto fumar, eso tomó más tiempo), descubrí la meditación y las ventajas del vegetarianismo (sé que suena todo teto new age, pero estar en ambientes positivos fue un gran cambio para mí, más que todo los detalles de estas prácticas). Sin embargo, me molestaba mi ignorancia. Entonces me enrolé en la divertida y bella UAA en la honorable carrera de Letras Hispánicas, tomé un muy mal trabajo vendiendo cursos de inglés y traduciendo y me estuve ahí un rato. Esto para combatir mi ignorancia, comenzando por las letras, que era lo que se me hacía más noble de todas las artes, aún siendo músico. Eventualmente salió una buena oportunidad de trabajo y dejé Aguascalientes, pero la actitud estaba ya sembrada en mí.
Gracias a todo esto, me he podido dedicar a varias cosas. He tenido gran suerte para conocer a grandes personas en todos los lugares a los que he ido. Quiero pensar que estas personas ven a través de mi cara de mamón y actitud altanera algo noble, pues sí atraigo al buen elemento.
Saltamos a mis 30s y la situación es totalmente diferente. Ya no tengo esos vicios (palabra clave es recreación, recuerden), y mi actitud es diferente. Todo esta entrada fue inspirada por un árticulo que leí sobre la edad en las mujeres y el trauma que les provoca. Me gusta leer los comentarios de estos artículos y había uno que captó mi atención. El artículo estaba en inglés y cito de memoria:
"I'm a man in my thirties, so my awesomeness only increases with age."
Es cierto. Bueno, tal vez no, pero así te sientes.
Tal vez ya no sea guapo y no me pelen las mujeres de gustos frívolos que pasan la mitad del día enfrente del espejo, pero ese cambio que di hizo que ya no me dé pena abrir la boca al platicar con mujeres inteligentes. Dejemos las mujeres, con PERSONAS inteligentes. Antes era una aventura decir algo y mis habilidades sociales decayeron gravemente.
Ahora no, salgo y veo a la gente a los ojos. Discuto de todo, especialmente con gente experta en temas que yo no, para aprender más. Estoy aprendiendo muchas habilidades y cambiando mi forma de pensar de manera gradual, para que en algunos años pueda ya decir con seguridad que soy un artista o lo que sea, pero que esa definición sea inamovible.
Físicamente, ya no soy ese flaquito violento, para acabarla de joder, de antes. Mis hombros son más anchos, según yo aprovecho mejor mi altura, me siento más potente. Puedo caminar todo el día sobre piedras o de subida y no me causa grandes problemas. Mi cabello adelgaza y mi piel se arruga, pero son cosas que se llevan con orgullo ya a esta edad. No soy un niño, ni un joven, estas cosas me lo recuerdan.
Sin embargo, todavía retengo muchas cualidades de mi juventud. La sonrisa enciosa de baboso ahí está. Mi sentido del humor se volvió un poco menos oscuro y más divertido para mí. Las horas de diversión de las que puedo disfrutar burlándome de la gente se vuelven más preciosas.
Mi potencia (relativa) no sólo es física, está también presente en mi actitud. Si lo deseo, puedo cambiar la actitud de un cuarto al que entro, ya sea positiva o negativamente. Eso es nuevo para mí. Me deberían haber hablado de todo esto antes.
Ya se alargó esto. Para resumir, los treintas son solo un número, lo importante es estar bien y ahí voy.
O algo así, no soy bueno para resumir. Mejor escuchemos algo coherente con esta entrada:
Recuerden:
"...everythings cool in the mind of a gangsta
'cause gangsta-ass niggas think deep."
Si no les gusta el hip-hop, entonces ésta también me pone de buenas:
Thank Goodness For The Good Souls
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Xavier
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21/01/10
Vuelta
Había escrito una entrada acá antes, pero la verdad es que era muy mala. No es bueno escribir extensivamente cuando estás de malas, pues todo saldrá exageradamente negativo. Errol Morris decía algo así. Si quieres ver el estado real sicológico de una persona, ponle una cámara enfrente y un micrófono y espera un rato. Algo así. Escribiendo es lo mismo, sobre todo en un espacio así, pues para mí es un espacio alejado un poco de la realidad. Para eso es, pues.
Como siempre, la vida me pone en mi lugar. O por lo menos algo me hace más sensible a cosas que pasan que me hacen pensar acerca de mi actitud.
Entonces así empezó el día de ayer:
Me levanto y checo mi correo. Yo me sentía algo raro, pues en el transcurso del día iba a rechazar un trabajo y eso me tensa. El trabajo involucra regresar al DF. En fin, escribo un correo de agradecimiento y lo mando. Al mal paso darle prisa.
Tengo correos atrasados de Facebook, y por fin los veo. Entro a Facebook y se abre el chat y se abre una ventana con un simple "Hola! Te acuerdas de mí?"
"Sí, claro. Querías rentar mi departamento en San José cuando me fui. No sabía que te tenía aquí."
"Si, creo que desde hace rato, igual por los correos y las invitaciones que se mandan y eso. Oye, es chistoso, creo que tu ex anda con mi ex! Jajaja!"
"Hmmm, creo que ya no. Sí anduvieron un rato, pero creo que ya tronaron. Lo sé porque mi ex me mantiene al tanto de todo lo de su vida, aunque no se lo pida, jeje"
"Jajaja! Qué mal!" Blablabla, recordando viejos tiempos en el pueblo.
Y bueno, total que necesita unas fotos y me recomendaron. Es extraño que tenga ganas de sacarle fotos a alguien, pero a ella sí. Claro que es guapa, pero no la típica guapa. La mayor parte del tiempo no sé cómo sacarle fotos a mujeres, pero como que a ella si la imagino en poses y contraluces. Bueno, despertó al fotógrafo dormido en mí, ya tenía rato que no quería sacarle fotos a alguien.
Total, cierro la computadora. Con cuidado. Ya trato mi computadora con cuidado, porque casi se nos va. La arreglé yo, entonces es inminente su deceso. Tiene como 5 años, lo que serían como 140 años en humano. Le arreglé el ventilador y ya no suena. Me siento un poco orgulloso, pero seguro algo estuvo mal y explotará en el momento menos pensado.
Bueno, me preparo porque iré a Cuernavaca. Voy a ver algo de trabajo ahí también. Bueno, dizque trabajo. Ya saben, lo de los pagos todavía no está muy claro, pero es un buen proyecto y nadie está transando a nadie.
Este proyecto es como ingeniero en audio, algo en lo que ya hace rato que no trabajo, pero en lo que más seguridad tengo. Y lo que más me gusta.
Venga, dos de dos en el día.
Complementando todo, como papadzules a la hora de comer con excelente compañía. He comido papadzules dos veces en la misma semana. No sé si haya mejor augurio para un buen año.
Regreso a casa de mis padres y mi padre me pide que le ayude a rearmar su estudio y todas las cosas de pintura que tiene guardadas. Se le antojó pintar otra vez. Perfecto.
La plática, como siempre, del futuro. Le cuento mi día y que mi motivación anda mejor.
"Y qué pasó con la chamba de acá?"
"Les dije que no." Bajo la cabeza y espero el madrazo.
"Qué bueno. No te regreses a esta madre." Procede a hablar despectivamente del DF. Por primera vez en un rato, no le hago segunda. Me dice que veamos una película. Recomiendo "Secrets and Lies", es un buen final a un buen día.
Aunque no lo crean, si entristece un poco el no venir al DF. Hay personas geniales aquí, comenzando por mi familia, y lugares que me traen recuerdos de mi pasado. No nací acá, pero sí crecí aquí y formé las bases sólidas del individuo que escribe sandeces acá ahora. Los detalles se hicieron en otros puntos geográficos, pero el DF es buena base.
Mi tiempo en San Miguel se acaba también, creo. Buscaré otra vez vivir junto al mar. En un lugar igual, pequeño y pintoresco. Alomejor en un lugar donde no conozca a nadie, otra vez.
No me da miedo cambiarme. Si algo he encontrado en lugares en donde no conozco a nadie, es que atraigo a gente buena. Hay gente buena en todas partes, aparentemente. No tengo idea de por qué atraigo a gente buena, pero creo que no soy tan gandalla. Y a veces soy chistoso. O no sé, pero sólo he tenido buenas experiencias. Creo que soy más social de lo que creo.
La entrada que borré era una especie de informe de gobierno de Xavier. La hago cada año y acá va la de este año. La borrada no cuenta.
Sigo midiendo 1.80, peso 80 kilos. Vivo en San Miguel de Allende, lugar en donde caminar e interactuar con la gente alegra la vida. Rento un pequeño cuarto/estudio a unos viejitos. El cuarto está hecho de adobe y el techo tiene vigas. Tengo 31 años, a veces me siento de 20, a veces de 40, pero la mayor parte del tiempo me siento vivaracho. Es buena palabra esa, según yo. A mi avanzada edad, sigo siendo tan curioso como el pequeño niño que veía todo con la boca abierta y que nunca hablaba porque le daba pena. Creo que soy algo raro, pero inofensivo. Mi piel decae con el tiempo y el sol. Aún lloro con películas y canciones que considero tristes y todavía río como pendejo (en el sentido chileno, weon) con las películas chistosas. Hablo solo de manera habitual y me caigo bien. Sigo soltero, no hay indicios de que cambie en el futuro próximo. No tengo fantasmas de ex novias ni nada así que me atormente, por lo cual me considero listo para lo que venga en ese aspecto. Si no, no hay bronca. He tenido novia sólo por 18 (juntando todas mis relaciones) de 376 meses de mi vida y, hasta ahora, el balance es bueno. Comienzo un año motivado por mis habilidades y por la forma que tengo de vender mis habilidades. Me considero poco talentoso, tal vez, pero mis especialidades son valiosas. Aún no me cierra la barba, creo que nunca cerrará y me alegra. Me rasuro y aún reconozco al niño baboso que sale en fotos de mi niñez. El cuerpo decae, pero no el espíritu. Carajo.
Ahora anden y tengan buen año, por favor.
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14/01/10
Hoy comí...
...papadzules.
Si me conocen, saben lo que significan para mí.
Pequeñas cosas, recuerden.
Entonces discuto en la comida:
"No sé por qué ya no siento el picante. Si algo es muy picoso, me dan ganas de estornudar, pero nada más."
"...qué interesante."
Cierto. Comí papadzules con una salsa de habanero con aceite de olivo. No hay mejor forma. Tienen huevo, esos papadzules. Rompo mi vegetarianismo por ellos, solamente.
Me preguntan a veces el por qué de mi "supuesto" (papadzules) vegetarianismo.
Me dan pena los animales, pero sé bien que para eso son. Para sacrificarse. Me molestan cosas de su procesamiento de estos días para convertirse en el platillo que degustarán en un restaurante argentino o algo.
Como que vivan la mayor parte de sus vidas paradas en caca hasta el estómago. Y que coman grano. No pueden comer grano, no lo digieren, sólo las infla. Les tienen que agregar cosas como bacterias para que puedan digerir y blablabla.
Argumentos de vegetarianos. No importan. El chiste es que me siento mejor si no como carne.
Sentirse mejor es lo único que importa.
Mi padre está redescubriendo eso últimamente. El año pasado tuve que disculparme con él porque lo molestaba demasiado acerca de lo que come. Dejé de molestarlo y lleva 2 pulgadas menos en la cintura.
Así es él. Yo también. Si me dicen que tengo que hacer algo, no lo haré. Y haré eso que quieren que no haga enfrente de ustedes, con una cara de placer incontenible.
Pasemos a mejores temas:


Cebra.
Son padres, no?
Platicaba con mi padre el otro día:
"Entonces, sabes qué vas a hacer este año?"
Pensé por un momento, pero luego dije esto:
"¿Cuántas veces me has preguntado eso en lo que llevo de vida?"
"Jajaja.....ja..."
No, no lo sé. Él si sabe, según él, y le da miedo.
Verán, algún día tuvimos una discusión de mi, acerca de mi pasión a la fotografía.
Le dije que no me sentía como fotógrafo, pero si quería ver muchas cosas. Realmente no me interesa mucho que quede plasmado, simplemente veo cosas padres de repente y me gusta tomarles foto, pero ya es algo diferente. Pura estética. La emoción está en el momento.
Lo que le da miedo a él es mi busqueda de esa emoción.
Tengo muy buena memoria. Como las cebras.
Eso lo inventé.
Me acuerdo de todo. En serio. Si me conocen, me acuerdo de cada conversación que hemos tenido. Siempre actúo como si no, no sé para qué.
No debí decirles esto.
No importa.
Leo acerca de la crisis en Haití. Veo que mucha gente en Facebook pone teléfonos y demás cosas para donaciones. Se sienten mal y tristes, según dicen. No sé por qué no les creo.
Estamos en un momento terrible. Antes no sabíamos qué era lo que realmente pasaba en el mundo, pero de repente teníamos internet y vimos que alomejor no era necesario.
Tal vez había una idea romántica acerca de la información, pero es sólo eso. Creo que nuestra sensibilidad tiene un límite. Números como los cientos de miles de muertos allá son difíciles de comprender.
¿Cientos de miles? Con ver a un niño muerto tengo.
Alguien murió junto a mí alguna vez.
Manejo alguna vez hacia Cuernavaca. Pasando por el lugar de los hechos.
"¿Te trae malos recuerdos?"
Todo el D.F. me trae malos recuerdos.
Fui infeliz aquí. Por eso no quiero regresar. Sé que ya pasó mucho tiempo y que no tiene que ser igual, pero no tengo buenos recuerdos del D.F.
El que sea una ciudad horrible con gente paranoica no me importa mucho. Yo soy horriblemente paranoico.
Tenemos un problema, saben?
Les empezaba a decir que no nos importa nada mucho. Tenemos mucha información y no sabemos qué hacer con ella. No es necesaria.
Nuestra supervivencia como especie no depende de esto. ¿Ven?
Nos importan cosas en un radio de acción muy corto porque es lo que podemos controlar. Nuestra individualidad es un error genético que proviene de nuestra ineficacia como animales salvajes.
Somos sociales. Como las cebras.
Las cebras corren más rápido.
Platico más con mi padre últimamente. Creo que ya se hartó de su retiro y anda buscando qué hacer. Me alegra demasiado esto.
Bueno, platicamos y me pregunta que si tengo miedo a morir. Le digo que sí, claro, pero no pienso en eso.
"Cierto, tienes razón."
Me encanta cuando me responde así. Abre los ojos y se sorprende de que su hijo tenga una respuesta medio chistosa y honesta.
"Eres feliz, verdad?"
"Sereno, creo."
"¿Cómo le haces?"
"No he tenido novia en 4 años."
"Cierto, tienes razón."
Pero es en serio eso de que no pienso en la muerte. Me entrené tanto, que ahora que estoy escribiendo acerca de eso, no tengo ni idea de qué pensar. ¿En qué piensan cuando piensan en la muerte si no saben qué es?
Respondan, por favor.
Otro momento:
"¿No te preocupa que tanto madrazo que te has dado te causó daño cerebral?"
"Creo que mi daño cerebral no me permite preocuparme por eso. Tengo una idea para unas cortinas con diseños que parezca que te sonríen cuando están abiertas, y ponen cara triste cuando las cierras porque no dejas entrar el sol. Tal vez vengan con una pequeña bocina y se escuche un sollozo cuando las cierren. Traumaré a una nueva generación de niños, como con la alcancía de cara de payaso que ponían en el buró junto a mi cama de niño. Gracias por eso."
"Cierto. Tienes razón."
Otra conversación:
"¿Cómo le has hecho para bajarle a lo violento que eras?"
"No sé. Maduré, supongo. De todos modos a veces cierro los ojos y lo primero que se me viene a la mente es una imagen mía grítandole a alguien. Y no es un berrinche, sabes? Es por algo importante."
Esa conversación no pasó.
Les puedo contar muchas cosas que me han pasado, pero mis historias realmente interesantes jamás ocurrieron. Extrañamente casi no involucran sexo ni drogas ni nada popular entre la chaviza.
Un cúmulo de situaciones raras.
Como cuando me di cuenta de lo que es el tiempo.
No, no sé ni qué sea, pero me di cuenta que depende de mi cerebro.
Recuerdo el impacto. Girar una vez. Otra vez. Otra vez. Me detiene el árbol. Silencio.
Tardaron 3 o 4 segundos en leer eso, pero pasó como en uno. Y recuerdo exactamente todo y lo pendejo que me sentí por no fijarme bien antes de cruzar la avenida.
Síndrome de Estrés Post Traumático.
¨Muchos. En serio."
Eso me decía ella. Las sicólogas tienen algo y ella era joven y hermosa. Nada de lo que yo le decía era cierto, pero veía como yo le gustaba cada vez más. Era adictivo y nada ético, o sea casi perfecto. Ella me analizaba y yo la examinaba. En el peor de los sentidos. Bueno, en todos los sentidos.
Eso hago a veces. Examino a la gente y me imagino qué puedo hacer o decir para que pongan esa cara. La que les contaba que pone mi padre.
Me imagino alguna conversación con alguien que conozco y pienso en cosas que decir que me hagan parecer muy listo. No funciona con una persona nada más y eso me molesta.
Y, de repente, pasa. Tal cual. Y ponen esa cara.
Deberían de aprender de las cebras. Nada las sorprende.
Y eso qué haces, para qué? ¿No es una pérdida de tiempo?
¿Qué significa perder el tiempo? Pendejo, cómo sabes que el tiempo que paso admirando mi ombligo tiene menos valor que el que pasas desarrollando una droga que cure el SIDA?
"¿Hmmm, qué tal si invento una droga que cause que el cerebro tenga una diferente percepción del tiempo. O sea, para que vaya más lento!"
"Serías un genio, por supuesto. Peeeero, eres imaginario. Ni siquiera eso, eres yo y tus fantasías estúpidas provocadas por tus diversas conmociones cerebrales y experiencias con ácido metanfetimado están aburriendo a la gente."

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02/01/10
Kim Thayil

Este hombre es el que más hizo que me dieran ganas de practicar tocando la guitarra. Soundgarden era un gran grupo, vean:
Soundgarden se reforma este año y espero verlo tocar en vivo por fin. Dicen que tocarán en Coachella, lo cual se me hace de flojera, pero creo haber encontrado la solución.
Soundgarden estará fuera de ambiente en un festival tan hipster y fresa, por lo que yo propongo varios grupos que harán todo más ameno para ellos y para los treintones y cuarentones presentes. También es buena idea para que inspiren a los hipsters a quitarse sus pantaloncitos pegados, que les desciendan los testículos por fin y que hagan música con la que la gente pueda brincar y golpearse de manera violenta y alegre. También será buena oportunidad para que yo me ponga mi playera de Soundgarden tan vieja y regrese al slam después de mucho tiempo.
Comencemos.
Soundgarden
Cornell dejó de fumar y dicen que está cantando muy bien. Se le ha visto últimamente con un look de vago, según dicen. Esto quiere decir que regresó al grunge y a las drogas, probablemente. Siempre son buenas noticias, creativamente hablando. Thayil, Shepherd y Cameron seguro siguen tocando bien.
Them Crooked Vultures
No me gustó mucho su disco, pero tengo razones para que toquen. Verán, a partir de Them Crooked Vultures, podrían salir mejores combinaciones de grupos. Por ejemplo, jugando con integrantes de Soundgarden y Them Crooked Vultures, pueden salir todos estos grupos a tocar:
Kyuss
Temple of the Dog
Green River
Mudhoney
Rage Against The Machine
Hater
Kyuss
Queens of the Stone Age
Probot
Kyuss
Foo Fighters (ni modo)
Eagles of Death Metal
Desert Sessions
Eleven (sin Natasha Schneider, pero valdría la pena de todos modos)
Que Jimmy Page le caiga a su cuate John Paul Jones y que toque con quien quiera. O que se eche un solo de una hora, como quiera.
Kyuss
KYUSS
Me gustaba mucho Kyuss, como pueden ver. Que se reunieran Kyuss y Soundgarden en un festival sería increíble. Los dos pueden tocar con el mejor grupo que nadie pela, o sea:
MELVINS
Y Primus
Ahora, sería muy divertido todo eso, pero si realmente me quieren hacer el año, ahí les va mi lista:
Ministry
Iggy Pop
Nine Inch Nails (con los miembros originales)
Alice In Chains
Foetus
Fishbone
Tool
Butthole Surfers
A Perfect Circle
1000 Homo DJs (aprovechando a Al Jourgensen y a Trent Reznor)
KMFDM
Rollins Band
Danzig
The Cramps con alguien sustituyendo a Lux Interior
Jello Biafra y que se contente con los Dead Kennedys y toquen todos con Kim Thayil.
Bueno, para los más fresas:
The Black Crowes
Velvet Revolver, pero para que se reúnan los siguientes:
Stone Temple Pilots
Guns N Roses por fin. (Si no les gusta Guns, desafortunadamente no les gusta el sexo tampoco)
Extrañamente, el video de arriba es de cuando Soundgarden le abría a Guns, lo cual hubiera estado increíble.
Si todo esto se lograra, harían muy feliz al quinceañero que aún llevo dentro de mi mismo de mi propiedad.

Hace muchos años, yo tenía un VHS de Soundgarden en vivo. Al final del concierto, tocan Big Bottom de Spinal Tap y Earache My Eye, de Cheech y Chong.
Ahhhh! Me sentí joven de nuevo con este post.
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Etiquetas: Mueran hipsters por favor
17/12/09
Humor Estacional
Hace 12 años, la primera vez que llegué a Nueva York, me lo advirtieron.
Era primavera, pero a lo que se referían era a lo crudo del invierno cuando estás solo y eres joven.
La depresión invernal.
Ese año ni lo sentí. Compartía casa con 3 brasileños y ellos compartían sus drogas conmigo. Realmente no recuerdo que hice exactamente, pero si recuerdo la época. Me di cuenta que Nueva York es más bella en el invierno.
No toda. Yo vivía en Astoria, Queens, y todavía estaba en las primeras fases de ser "gentrificado".
Gentrified, pues. Es un término que usan los estadounidenses para denominar áreas que eran feas, pero a las cuales llegaron artistas (los primeros siempre en vivir bien en lugares feos, aparentemente) y luego jóvenes estudiantes, generalmente hipsters, a repoblar después de que unos genios de los bienes raíces hayan hecho tratos estupendos para ellos, pero muy malos para los habitantes del lugar.
Términos técnicos. A eso se reducen muchas cosas hoy en día.
Costo de oportunidad.
Es lo único que se me pegó bien de mis pocas (nunca iba) clases de economía.
Regresaremos a eso.
Se acerca la Navidad.
Yo no soy religioso, ni mi familia, pero disfrutamos mucho de como los cristianos nos proveen de romeritos y bacalao por la época.
Les contaré de mi Navidad pasada.
Yo vivía en Nueva York hace un año. Mi roommate se había marchado de vacaciones, al igual que casi todo mi edificio. Es lo que pasa cuando eres un rucazo viviendo en un edificio con estudiantes.
El día de Navidad me despertó un sonido extraño. Un goteo. Muchos.
Salgo de mi cama y en la sala veo lo que pasa.
Había 6 goteras y un charco en el piso de madera de muy buen tamaño.
Verán, había nevado durísimo unos días antes y eso dejó varios centimetros de nieve en el techo. La nieve pesa y dañó la impermeabilización. Esto causó que al derretirse, un cauce llevara el agua hacia mi sala.
Yo siempre le he tenido respeto al agua. Es más, como desarrollador de terrenos, de las lecciones más importantes, sobre todo al establecer la red hidraúlica de un residencial, es que no puedes detener el agua y que el agua tiene memoria.
Esto quiere decir que si eres tan estúpido como para poner tu casa en medio de un arroyo porque hace mucho que éste no acarrea agua... ya sabes lo que pasará. En cuanto disfrutes más de tu casa, vendrán lluvias y más vale que tu casa haya sido asegurada. Lo cual no es probable porque pusiste tu casa en medio de un pinche arroyo.
Cuando llegué a Los Cabos, me contaron la historia de un desarrollador que hizo un residencial para gente de bajos recursos en el lecho de un arroyo. Por supuesto que pronto cayeron lluvias y la gente recuerda despertarse en la madrugada con el sonido de tumbos.
Como si un gigante viniera hacia ellos.
Ojalá, pero no, era el agua. Muchos murieron porque no alcanzaron a despertarse.
No recuerdo qué pasó con el desarrollador.
En la azotea de mi departamento, algo similar había pasado.
Bueno no, el comparar es estúpido, pero el año anterior también hubo el mismo problema.
Pero el año anterior no estaba yo ahí.
Sigamos pues, con la cronología de los eventos.
Alarmado, llamo a mi casero.
No me importó mucho que fuera navidad, es un judío hasídico, o como se escriba, y yo suponía que no era gran diferencia para él.
No contestaba, tampoco contestaba mensajes de texto ni emails.
No quieren saber lo reemputado que yo estaba. Sin embargo, después de un rato, siempre me entra un poco de malicia.
Le escribo un mail diciendo que lo de las goteras se está poniendo peligroso y que llamaré a los bomberos porque sería malo que se me cayera el techo encima. Le digo también que hablaré a los encargados de obras civiles de la ciudad, para que chequen también la situación ya que yo tenía mis dudas ya desde hace rato hacia mi seguridad, ya que nuestra estufa no tenía campana.
Bueno, a los 2 minutos de mandar el mail me dice que va para allá y que lleva a unos trabajadores y que no me preocupe de nada.
Había hecho planes para salir esa noche a una cena de olvidados (los que estábamos solos en esta época), pero me había alterado y no estaba de humor para festejos ni gente.
Tenía provisiones vastas.
Bueno, más o menos.
Tenía una bolsa casi intacta de marijuana (purple haze, ni más ni menos) y una botella de Knob Creek que me habían regalado.
Subí al techo encharcado y ahí hice mi fiesta. En algún momento alguien más subió, aparentemente no estaba tan solo en el edificio como pensaba, pero no recuerdo bien quién era.
Mientras todos mis conocidos estaban con sus familias, yo estaba volando; observaba el skyline desde mi azotea y admiraba la línea casi perfecta que hacían los aviones sobre mí al enfilarse hacia JFK. En mis audífonos tenía "The Yeah Yeah Yeah Song" de los Flaming Lips en loop infinito.
También lloraba de envidia hacia los que comían romeritos y tenían peleas familiares en ese instante.
Hace 2 días me escribió una ex novia. Me dice que su padre acaba de morir. Me da mucha tristeza, porque a ella la quise mucho. No me había escrito más allá del saludo formal en unos 5 años. En fin. No serán muy felices fiestas para ella, y ella si era de las que disfrutaba mucho la época. Disfrutaba mucho muchas cosas y yo no, por ahí iba nuestro problema. No le he contestado. No es importante para ella eso tampoco.
En solidaridad, esta época será un poco más sombría para mí también.
Venga, regresemos más. Unos tres años.
Hace tres años yo vivía en Staten Island. Staten Island es lo más naco de Nueva York. Los guidos de Nueva Jersey han hecho casas ahí y su cultura se ha desparramado un poco; poca y mala cultura. Los mexicanos que vivían ahí le apodaban Stateneza. Como Ciudad Neza. Era obvio, perdón.
Sin embargo, yo vivía en una casa a unas 5 cuadras de la estación del ferry. Mi calle era una típica calle de un pueblo costero de Estados Unidos. Las casas eran todas de diferentes colores.
Una bonita postal. Había fallas, sin embargo. Había una iglesia católica a tres casas (mi casera me pedía que si le podía quitar la nieve de la entrada, ya que el joven sacerdote de ahí era inútil o algo), pero enfrente de la nuestra había una en la que vendían crack. No eran mala onda los de ahí, pero estaban demasiado flacos.
Total, un día, no era navidad, era más bien por estos días, yo venía regresando de grabar en un estudio y me disponía a entrar al ferry.
Ah! Si vives en Staten Island tienes que tomar un ferry como de 20 minutos para ir a Manhattan y de regreso.
En invierno es genial porque no hay turistas y, si estás bien abrigado, puedes salir a ver como el ferry rompe el hielo.
Pequeñas cosas, recuerden.
Bueno, estoy esperando al ferry y se sienta frente a mí un tipo estereotípico de Staten Island. Tipo italiano, rudo y grande.
Bueno, un poco de contexto.
Yo llevaba dos días siendo el asistente de un ingeniero en un estudio. Este "ingeniero" no tenía idea de cómo funcionaba el patch bay de una consola Solid State Logic, por lo que parecía más bien que yo le daba clases de cómo usarla a la vez que tenía que llevar la sesión porque el tipo tampoco sabía grabar en tape. Por alguna razón, él había insistido en que se grabara análogo, creo que porque leyó que Jay Z lo seguía haciendo así.
Total, yo llevaba ya 2 días sin dormir y trabajando con este mono. Había sobrevivido gracias a la dotación de anfetaminas variadas y cocaína proveída por el grupo. Ellos eran una especie de copia del Dave Mathews Band, pero no sabían afinar bien sus instrumentos.
Total, las sustancias que mencioné estaban siendo diluídas ya por mi cuerpo y sentía la cruda que venía.
Si ustedes sienten que sus crudas de alcohol son terribles, jamás, JAMÄS, prueben la cocaína. La cruda es famosa y es gran causa de las tragedias que han leído ustedes sobre los famosos.
Regresemos.
El tipo se siente enfrente de mí. Yo era un tipo más flaco que ahora y con unas ojeras tremendas. Pálido y tembloroso del estrés.
Comienza a examinarme. Le digo que deje de mirarme. "Fuck off", más bien.
Pone cara severa.
Puta madre, saludable jamás tendría oportunidad contra él y ahora, en este estado, me matará. Por lo menos lo que traigo adentro de mi sistema aminorará los golpes.
Se sienta junto a mí y me dice:
"It can´t be that bad, man."
No le entiendo bien la primera vez y me lo repite. Comenzamos a hablar. Él si tiene una vida dura. Esto no me hace sentir bien, pero ayuda a que las malditas sustancias no sigan jodiendo mi vida. Por lo menos un rato.
Llegamos a Staten Island. Está todo oscuro. Nos despedimos. Él no lo sabe, pero cambió mi humor. Por semanas. No por el contraste de la situación, sino por interesarse un poco.
"Gracias."
Llego a mi casa, la cual comparto con 8 personas más. Mi humor bajó un poco por lo resbaloso del piso. Staten Island está formado topográficamente por colinas y el hielo hace que el caminar sea peligroso. Patiné algunas veces. Nada serio.
Al subir por las escalinata hacia mi casa, veo que la mayoría de los habitantes de la casa están afuera. Hay una especie de terraza con una mesa y veo que sobre la mesa hay vasos. Supongo que son gin and tonics, pues la casera está ahí y son su especialidad.
"¿Quieres uno?"
Alcohol, recuerdo que la cruda se acumulará con la que ya viene a todo. Ya no es importante.
"Si, sólo dejen que vaya a cambiarme y regreso."
Algunos nos quedamos ahí hasta el amanecer. Al final somos solamente el marinero y yo. Así le decía y el me decía "el músico". Los dos con un tono burlón, pero no lastimero.
Está de buen humor. Me da gusto por él, ya que ha andado deprimido porque aparentemente tendrán que cortarle el brazo. El trabajaba en un pequeño bote (un steamer, no sé cuál sea la traducción) y tuvo un accidente. Se le hacen quistes en el brazo y eso pone en peligro su vida. Me ha enseñado su brazo. Es más fuerte que mi pierna, es increíble que esa sea la solución.
Pero así es esto.
Hmmmm, recuerdo que había comentado algo del costo de oportunidad.
Nada, que es una pendejada más diseñada por los economistas para jodernos la vida. El costo de oportunidad es la mejor opción que no tomaste al hacer una decisión. O sea, si compraste x casa, tu costo de oportunidad es la otra casa que viste y te gustó pero que no compraste. La segunda opción.
Todo para que no vivamos ni disfrutemos el presente...
Como dijo alguna vez el marinero, ya borracho y para jocosidad de todos presentes:
"A smooth sea never makes a skilled seaman."
O algo así. Yo también estaba borracho.
Mejor como dijo Kilgore Trout:
"You were sick, but now you're well again, and there's work to do."
No, más bien ya recuerdo lo que quería decir con lo de costo de oportunidad.
Cuando ya estás de lleno en los treintas, cada camino que tomes, no importa cuál sea, acabará con alguien llorando o sintiéndose mal. Esta relación baja entre más edad tengas si estás más estable.
Alomejor, si lo haces bien, las lágrimas y todas esas sensaciones malas serán tuyas.
Sobre todo si te das cuenta de lo que es realmente importante.
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Xavier
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05/12/09
Thank Goodness For The Good Souls
No he dormido bien últimamente.
Generalmente no duermo bien. Esto me pone irritable y poco atento.
Ahora no es el caso.
Les relataré una historia, pero realmente es una historia que ahora concierne sólo a una persona.
Hace muchos años, un niño descubrió algo acerca del mundo. Más bien, descubrió otro. Logró crear una realidad diferente a la suya. Una realidad en la que todo estaba como debería de ser.
No era un superhéroe en esta otra realidad, tampoco era un villano ni nada. Sólo arreglaba pequeños detalles de lo que veía en el mundo "real".
El problema con los pequeños detalles es que se van amontonando. Estos pequeños detalles causan grandes cambios y, al final, es difícil continuar con la "lógica" que parecía tan simple cuando se era tan pequeño.
Eventualmente, las diferencias entre los dos mundos se hicieron demasiado grandes. Las mismas personas habían tomado caminos tan distintos que ya no tenían parecido alguno.
Lo mismo ocurrió con él.
Aparentemente, pasó mucho tiempo en este lugar, adquiriendo un instinto y una forma que no tenían nada que ver con el otro.
El contraste se convirtió en algo doloroso.
Se dio cuenta de esto (sin enterarse) en la adolescencia y, como pasa frecuentemente, le provocó enojo.
Frustración. Adolescencia, pues.
Se empezó a dar cuenta del cambio por el que pasaba. En una realidad, el niño no dejaba ir las riendas; en el otro, se topaba con un lugar hostil, para el cual estaba muy poco preparado.
Por un momento, lo convencieron de que debía dejar el otro lugar, pero era difícil. Las mejores personas que conocía estaban allá y el mundo era más simple. Sin embargo, todos estaban de acuerdo con eso, y dejó ese lugar un rato.
Al regresar a su lugar de origen (no al creado por él) descubrió que no era un buen lugar. Sin embargo, se dio cuenta de que no estaba solo en este pensamiento y eso lo reconfortó. Comenzó a relacionarse "normalmente" con otras personas y, poco a poco, el otro lugar comenzó a desaparecer.
Sin embargo, un día (¿un mes?¿Año?) se le juntaron varias cosas y comenzó a extrañar el otro mundo, el que había construido de tan buena fe y en donde no solo él, sino todos los que conocía, eran mejores.
Ya no estaba.
Buscó en todos lados. Trató de inspirarse en otros lugares, en libros, en otras personas. Nada.
No era depresión, era desolación. No había ya color, no había nada que lo hiciera sentir bien. Este mundo era gris y él ya no recordaba los colores lo suficiente como para crearlos, ni siquiera en su cabeza.
Buscó ayuda. "Es normal.", le dijeron.
"Ya te acostumbrarás, así es esto".
Lo comprendió, hasta cierto punto, y decidió conformarse. Con el tiempo, se dio cuenta de que, en efecto, no era tan malo.
Sin embargo, todo seguía tomando rumbos equivocados y él no entendía cómo era posible esto.
Se dio cuenta del tiempo y de que pasaba muy rápido.
Sin embargo, un día, conoció a una mujer. Esta mujer estaba interesada en él y se quería relacionar de una manera diferente a los demás. Más.
Era una esperanza. Encontrar esto comenzó a darle más sentido a todo. Tal vez no era "sólo conformarse".
Sin embargo, un día, él la lastimó profundamente.
La carga de conciencia que sentía se juntó con otro sentimiento. Este hombre se había pensado que era diferente a los demás. Creía tomar las decisiones correctas siempre. Había construído una realidad alternativa entera basada en buenas decisiones. Ya no era igual. Descubrió que se equivocaba y descubrió que no era diferente en ese aspecto. Seguro que se había equivocado antes, pero los errores no habían sido graves. Ahora tenía enfrente a una persona que no dejaría de llorar con un simple perdón y, lo peor, esta persona iba a ser mejor sin él.
Como todos los momentos de claridad, por más dolorosos que sean estos tienen algo que los hace atractivos. El hombre pensó que la idea era redimirse, y redimirse. Siempre.
Dejó que esta mujer lo lastimara, a placer. Sin embargo, se dio cuenta también de que esto no la hacía sentir mejor. ¿Entonces?
El dolor que sintió si le dejó una lección. Sentir era algo inevitable y, en el otro mundo, él había olvidado esto.
No era del todo malo.
Poco a poco fue descubriendo que el mundo que había construido en su cabeza regresaba a él. Tal vez era diferente ya, pero era más real y complementaba bien al mundo en el que respiraba. Sobre todo, dejó de ser dependiente de él y se convirtió en un lugar al cual ir para sacar una sonrisa o para pasar un rato. Matar el tiempo. El nuevo objetivo, sin embargo, era que este lugar desapareciera. No de mala manera, sino como un buen amigo que desaparece.
Comenzó a darse cuenta de varias cosas después de esto. Por ejemplo, que el sentir involucraba también el sentirse bien.
Las mejores lecciones de la vida, creo, llegan al revés. Sin embargo, cuando llegan y se comprenden, se quedan.
Este hombre actualmente está menos peleado con su realidad. Una realidad. Comprendió, a base de golpes y abrazos, que muchas cosas no son tan importantes como parecen y que lo importante siempre está en los detalles.
Entendió por fin que era posible construir un mundo igual al que construyó antes, y este mundo no dependía tanto ya de las acciones imaginarias de los demás. Sobre todo, que no tenía que irse a ningún lado en su cabeza.
Ese mundo imaginario desapareció antes porque no tenía bases sólidas. Era frágil. Está aprendiendo ahora a reforzar el mundo que le tocó... encontrar lugares y personas nuevas, reforzar lo que tiene a su alrededor, tirar lo que se pueda y rescatar lo que se tira sin querer.
Parece que va bien. Deséenle suerte, por favor...
"I urge you to please notice when you are happy, and exclaim or murmur or think at some point, "If this isn't nice, I don't know what is." K.V.
Publicadas por
Xavier
a la/s
12:05 a.m.
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Etiquetas: If this isn't nice...












